Pablo Montero irrumpió en la casa de su ex esposa para llevarse a sus hijas y un mueble

El cantante enfrenta tres demandas contra Carolina Van Wielink, con quien tuvo dos hijas y se divorció en 2018

Pablo Montero y su ex esposa nuevamente reavivaron los problemas que han tenido fuera de los juzgados desde que se divorciaron, pues unos videos difundidos por Carolina Van Wielink, evidencian que el cantante acudió a su antiguo departamento insistiendo en llevarse el comedor y otro en el que pide llevarse a sus hijas, las cuales tienen 9 y 7 años.

Desde 2018 Montero y Van Wielink están divorciados, después de siete años de matrimonio, y a pesar de que en su momento ambos resaltaron que la separación se hizo en el mejor de los términos, la ex pareja actualmente atraviesa una batalla fuera y dentro de los juzgados.

Hace un par de semanas el cantante de música regional mexicana negó ante los medios que haya levantado tres demandas en contra de su ex esposa, pero el programa Ventaneando publicó los documentos correspondientes a dicho conflicto.

El mismo programa presentó esta tarde algunos videos de Montero irrumpiendo en el condominio de Carolina mientras iba a recoger a sus dos hijas en común para pasar el tiempo que le corresponde con ellas según la patria potestad.

En las imágenes grabadas por Van Wielink, el cantante se recarga en una de las sillas del comedor mientras ella le pide que salga de su casa, él se niega asegurando que no se retirará hasta que se pueda llevar el mueble con él.

¿Me puedo llevar mi comedor?”, repite Montero a lo largo del video hasta que una de sus hijas le pregunta de qué está hablando, a lo que Carolina le asegura que su papá se quiere llevar la mesa y las sillas porque ahí come “Luis”, quien es el nuevo novio de Van Wielink.

El pasado enero trascendió que la madre de las hijas menores de Pablo tiene un nuevo novio, el primero desde su divorcio, lo cual no sería del agrado del cantante, pues aseguró que las sillas del comedor son para que ahí se siente “Carito”, la mayor de sus hijas pequeñas.

El programa también mostró otro video del pasado 3 de julio, día en que Carolina cumplió años y lo celebró en compañía de sus seres queridos. Ese sábado sus hijas Carolina y Daniela habrían tenido que pasar el día con su padre, por lo que Montero nuevamente irrumpió en el condominio acompañado de personal del juzgado.

Los presentadores de Ventaneando señalaron que en los documentos de la patria potestad se indica que si el cumpleaños del padre o madre se atraviesa, las niñas podrán permanecer junto al festejado.

El cantante ordenaba a su ex pareja que lo dejara llevarse a las niñas, pero ellas le pedían que las dejaran quedarse con su madre porque querían festejar con ella. “Hoy es el cumple de mi mamá y lo quiero pasar con ella […] te lo voy a decir en buena onda… pero es que es el cumple de mi mami”, dice una de sus hijas al borde del llanto.

Pablo Montero hace caso omiso a la petición de su hija y sigue reclamándole a Carolina que “así las tiene”, defendiendo que su ex esposa las maltrata físicamente.

Según Ventaneando, la primera demanda de Montero a Van Wielink habría sido por una reducción de pensión alimentaria, argumentando que le ha resultado casi imposible depositar esa cantidad de dinero; en el documento presentado por el programa, se puede observar que la cantidad acumulada por un incumplimiento desde 2020 ascendería a casi 300,000 pesos.

La segunda es sobre el supuesto maltrato físico hacia las menores, por lo que solicitó que se le realice un examen toxicológico a su ex esposa.

La tercer demanda está relacionada al dinero que Montero habría aceptado darle a Carolina luego de la separación, pues según el documento mostrado, el cantante solicitó la devolución de casi 4 millones de pesos.